La diputada Yully Porras advierte un patrón de mala planeación en proyectos de infraestructura del Tolima que está trasladando costos a los ciudadanos. Señala tres puntos clave: un contrato de $1.430 millones para el viaducto de Mirolindo sin ejecución real y con posible entrega hasta 2027; una adición de $1.631 millones en Coyaima debido a errores técnicos no previstos; y un enfoque de inversión centrado en gastos operativos en lugar de obras estructurales. Ante esto, exige explicaciones a la Secretaria de Infraestructura y advierte que el caso de Mirolindo refleja un problema estructural en el departamento.
Porras denuncia que la deficiente estructuración de proyectos en el Tolima está generando sobrecostos y retrasos que afectan directamente a la ciudadanía. El caso del viaducto de Mirolindo evidencia recursos comprometidos sin ejecución y posibles demoras hasta 2027. A esto se suma la adición millonaria en Coyaima por fallas técnicas y un patrón de inversión enfocado en operación más que en obras visibles. La diputada exige rendición de cuentas y alerta que no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural en la gestión de infraestructura del departamento.
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